Tercera noticia:
Un consorcio internacional de investigadores ha identificado 18 nuevas zonas del genoma donde existen genes asociados a la masa corporal, es decir, que contienen alguna característica genética que aumenta el riesgo de que una persona padezca obesidad.
En cada persona involucrada en la investigación se estudiaron más de 2,8 millones de características genéticas y fueron identificadas 32 zonas del genoma (18 de ellas nuevas) que contienen genes asociados con el Índice de Masa Corporal (IMC). En cada una de estas zonas del genoma existe una característica genética que aumenta el riesgo de que una persona presente obesidad. Cada persona puede heredar esta característica de su padre y/o de su madre, de modo que puede presentarla cero veces (sus progenitores no lo han trasmitido), una vez (heredada de su padre o su madre) o dos veces (heredada de su padre y de su madre).
En algunas de estas zonas del genoma existen genes relacionados con la diabetes lo que pone de manifiesto la relación ya conocida entre la obesidad y la diabetes. En otras de las zonas identificadas hay genes que están relacionados con el control del apetito.
Según los datos, aproximadamente entre el 10 y el 12% de la población infantil, y entre el 15 y el 20% de los adultos padecen obesidad. Se estima que los factores genéticos explican entre el 40 y el 60% de las diferencias en el índice de masa corporal en las personas.
Comentario:
En la noticia anteriormente citada, se informa sobre la identificación de 18 nuevas zonas del genoma humano donde aparecen genes que pueden aumentar el riesgo de padecer obesidad. Estos genes, al igual que los demás, se transmiten del padre y de la madre. De este modo, esta característica puede ser presentada cero, una o dos veces; según si no ha sido heredada de ninguno de los progenitores, de uno de ellos o de ambos, respectivamente.